Nosotros
Nuestra historia y nuestra vida ha estado siempre ligada al mundo del perro.
Me llamo Iñigo Espila. Cuando nací, mis padres ya criaban Scottish Terrier y Petit Basset Griffon Vendéen (PBGV) bajo el afijo “De La Joyosa”. Más adelante solicitaron el afijo “Olitejos”, gentilicio cariñoso de nuestro pueblo, Olite, con el que continuaron durante años criando Scottish y alguna camada de Pekinés.
A los seis años comencé a presentarme en concursos infantiles con los scottish, y a los nueve empecé a ilusionarme con tener mi propio compañero. Gracias a Javier González Mendikote, que nos puso en contacto con Annaluce Saletti, criadora con el afijo “Lux del Palatino”, en febrero de 2016, en la exposición de Valladolid, llegó desde Italia Peter (Passpartout Palomino de Lux del Palatino), mi primer cachorro de teckel. Con él descubrí la raza y empezó una etapa inolvidable. Ese mismo fin de semana se unió a la familia Tommy (Ch. Nugabe Turron), un whippet que pronto se convirtió en su compañero inseparable.
Peter obtuvo rápidamente el Campeonato de España joven y adulto, e incluso alcanzó un 3º de Best in Show en la Exposición Internacional de Castellón en 2017. Desde entonces supe que siempre querría tener un Teckel en mi vida y que algún día criaría esta raza.
Durante casi diez años, Annaluce me dio la oportunidad de convivir con muchos de sus perros teckels: Horta, Violina, Zoe, Ginny, Iris, Margot, Vulcano, Misurina, Tara, Picante y Brillante. Con todos ellos disfruté tanto en casa como viajando y participando en exposiciones. Muchos se convirtieron en campeones, ganaron grupos y obtuvieron grandes resultados, pero lo más importante es que, gracias a cada uno, fui entendiendo en profundidad el carácter y la esencia del Teckel Estándar de Pelo Duro.
Al mismo tiempo, presenté otras razas y tuve la oportunidad de participar en la final de Junior Handling de Crufts, en dos exposiciones europeas, una mundial y numerosas exposiciones por Europa junto a mis padres.
Este año surgió la posibilidad de que varios de aquellos teckels del afijo Lux del Palatino regresaran a casa, y Annaluce volvió a ofrecerme su confianza, permitiéndome dar el paso definitivo: comenzar mi propio proyecto de cría de Teckel Estándar de Pelo Duro. Mis padres me cedieron el afijo familiar y, tras obtener el núcleo zoológico del Gobierno de Navarra, iniciamos esta nueva aventura.
No puedo estar más agradecido por las oportunidades recibidas y por poder dedicarme a lo que siempre ha sido mi pasión: criar teckels con dedicación, responsabilidad y un profundo respeto por la raza, poniendo siempre el foco en preservar su carácter, su salud y su bienestar.
Nada de esto habría sido posible sin Annaluce, la criadora de los teckels que hoy forman parte de nuestra casa y el verdadero origen de este proyecto. Nos conocemos desde hace muchísimos años y, durante todo este tiempo, ha sido una referencia constante y una fuente de aprendizaje para mí. Su conocimiento de la raza, su experiencia y su forma de trabajar han marcado profundamente mi manera de entender la cría.
Uno de los gestos más importantes que tuvo conmigo fue confiarme a Peter, cuando yo era muy pequeño. Aun así, confió en mí, accedió a que viniera a casa y me dio una oportunidad que nunca olvidaré. Ese acto de confianza fue mucho más que la llegada de un perro: fue el inicio de un camino, de un vínculo con la raza y de una vocación que con el tiempo acabaría convirtiéndose en este kennel.
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